Desde 2014, todos los restaurantes de la Unión Europea tienen que informar de los 14 alérgenos de declaración obligatoria. Pero informar no siempre significa que la información esté al día, completa o clara. Esto es lo que hemos encontrado al revisar las cartas de 3.361 restaurantes y cadenas.
Cartas que se quedan viejas
Las cartas cambian: entran platos nuevos, cambian los proveedores y las recetas. Una carta de alérgenos de hace más de un año puede no coincidir con lo que sirven hoy. Muchas, además, no indican ninguna fecha.
Trazas: casi todas avisan
Avisar de las trazas es buena noticia para quien tiene una alergia grave: deja claro dónde hay riesgo. En brila puedes elegir si quieres ver también los platos con posibles trazas.
Lo que la carta no aclara
Cuando la carta no dice si un plato lleva un alérgeno, no se puede saber si es apto. En brila esos platos aparecen como «la carta no lo aclara»: hay que preguntar en el local.
Cómo lo hemos medido
Usamos la fecha que indica el propio documento de alérgenos, cuando la tiene. Los datos de trazas y alérgenos sin aclarar se calculan sobre las cadenas con más locales. Todo se actualiza con cada revisión semanal.